Programar no consiste en memorizar líneas de código. Consiste en aprender a pensar, crear y resolver problemas. Cuando hablamos de programación, muchas personas imaginan pantallas llenas de código y símbolos difíciles de entender.

Es normal que los padres piensen que aprender a programar significa memorizar un lenguaje informático. Pero la realidad es muy diferente. Especialmente cuando hablamos de niños, la programación no tiene como objetivo formar desarrolladores desde pequeños, sino ayudarles a desarrollar una forma de pensar que les será útil durante toda su vida.

Programar es aprender a resolver problemas

Cada vez que un niño crea un programa o un videojuego se enfrenta a un reto. Tiene una idea y debe descubrir cómo convertirla en realidad.

Para conseguirlo necesita hacerse preguntas como:

Sin darse cuenta, está desarrollando una habilidad fundamental: la capacidad para analizar un problema y buscar una solución.

El código es solo una herramienta

Igual que un pintor utiliza un pincel o un músico un instrumento, un programador utiliza un lenguaje de programación. Pero lo importante no es la herramienta. Lo realmente importante es la capacidad para imaginar una idea y convertirla en un proyecto. El código simplemente permite que esa idea cobre vida.

Mucho más que tecnología

Cuando un niño programa, también desarrolla habilidades que utilizará en cualquier ámbito de su vida.

Entre ellas destacan:

Estas competencias serán igual de útiles si en el futuro decide ser ingeniero, médico, arquitecto, diseñador o emprendedor.

Aprender del error

En programación, los errores son parte del camino. Un personaje que no se mueve como esperábamos o una acción que no ocurre en el momento adecuado no significan que el proyecto haya fracasado. Significan que hay una nueva oportunidad para analizar qué está ocurriendo, probar otra solución y seguir aprendiendo. Los niños descubren que equivocarse no es algo que haya que evitar, sino una parte natural del proceso de creación.

Programar también es crear

Cuando un niño programa no solo escribe instrucciones. Diseña personajes, inventa historias, crea escenarios, imagina retos y decide cómo quiere que otras personas interactúen con su proyecto. Por eso la programación también desarrolla la creatividad. Cada proyecto es único porque nace de las ideas de quien lo crea.

Así entendemos la programación en INNOVATE

En INNOVATE utilizamos la programación como una herramienta para que los niños desarrollen habilidades que les acompañarán durante toda su vida. No buscamos que memoricen un lenguaje de programación. Queremos que aprendan a pensar de forma lógica, a organizar sus ideas, a enfrentarse a nuevos retos y a descubrir que son capaces de crear aquello que imaginan. Porque el objetivo no es que sepan escribir más líneas de código. Es que aprendan a transformar una idea en una solución.


En INNOVATE creemos que programar no consiste en aprender un lenguaje. Consiste en aprender una forma de pensar que ayudará a los niños a afrontar los retos del presente y del futuro.